El presidente de LaLiga, Javier Tebas, salió al paso de las denuncias de conspiración arbitral en contra del Real Madrid y las calificó como «una cortina de humo para tapar otras carencias», en declaraciones realizadas apenas horas después de que el Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol respaldara el arbitraje real madrid en el derbi capitalino del pasado fin de semana, al concluir que el mediocampista del Atlético de Madrid, Lee Kang-In, debió ser expulsado por una entrada sobre Federico Valverde.
El organismo arbitral, en cambio, avaló la decisión de no mostrarle tarjeta roja a Cristian Romero en la misma jornada. El pronunciamiento del CTA llegó dos días después de un derbi madrileño cargado de polémica, en el que el Real Madrid terminó el partido con diez futbolistas en el campo y cayó 2-1 ante el Atlético de Madrid. El informe no modifica el resultado ni impone sanciones retroactivas, pero funciona como una validación oficial de los reclamos que el cuadro blanco elevó tras el pitido final.
La respuesta de Tebas y qué implica para el Real Madrid
Las palabras de Tebas buscan enfriar un debate que había ganado fuerza dentro del madridismo en los días posteriores al derbi, con sectores del club insinuando un supuesto patrón de perjuicios arbitrales en jornadas de alta exigencia. Al desestimar esas denuncias como una «cortina de humo», el presidente de LaLiga se distancia de la narrativa de conspiración incluso mientras el propio informe del CTA reconoce un error arbitral a favor del cuadro merengue, lo que deja al Real Madrid con un respaldo técnico parcial pero sin el respaldo institucional que buscaba a nivel de liga.
Para el conjunto de José Mourinho, el episodio se suma a una temporada en la que cada punto pesa en la lucha por el liderato de LaLiga. El club ya venía arrastrando cuestionamientos sobre decisiones arbitrales en jornadas anteriores, y el contraste entre el aval técnico del CTA y el rechazo público de Tebas a la tesis de conspiración deja al madridismo con un argumento a medias de cara a los próximos cruces directos con el Atlético y el resto de rivales en la tabla.
Para el Atlético de Madrid, el informe del CTA deja una lectura mixta: se confirma que Romero actuó dentro del reglamento, pero también queda expuesto que Lee Kang-In debió ver la roja en una acción sobre Valverde, lo que en otro contexto pudo haber dejado a los colchoneros con un hombre menos y con un desenlace distinto en el marcador. Este tipo de revisiones, habituales en LaLiga tras los partidos de mayor repercusión, no alteran las actas oficiales, pero sí marcan precedente en la forma en que los árbitros son evaluados de cara a los siguientes encuentros de ambos equipos.
El episodio se suma a una temporada en la que la vara de medir arbitral vuelve a estar en el centro de la conversación en España, un debate que la cobertura de fútbol en DeportesDO seguirá de cerca en las próximas semanas de LaLiga y de la Champions League.
Un derbi que ya venía marcado por la polémica
El derbi madrileño es, históricamente, uno de los duelos más tensos del fútbol español, y la versión más reciente no fue la excepción: además del resultado en el marcador, las decisiones arbitrales quedaron en el centro de la discusión incluso antes de que el Comité Técnico de Árbitros emitiera su informe y de que Tebas saliera a responder públicamente. Este tipo de pronunciamientos oficiales, habituales tras las jornadas de mayor impacto mediático, buscan dar transparencia a las decisiones más cuestionadas, aunque no tienen efecto sobre el resultado final ya registrado en la tabla de posiciones.
Para el Real Madrid, acumular este tipo de respaldos arbitrales parciales en derrotas directas ante rivales de la zona alta de LaLiga tiene un peso adicional: cada punto cedido en los duelos de mayor exigencia puede resultar determinante al cierre de la temporada, especialmente en una campaña en la que el equipo de Mourinho busca recuperar terreno en la clasificación. El club madridista suele utilizar estos informes como respaldo público frente a la afición, aunque en la práctica no exista ninguna vía reglamentaria para revertir el resultado de un partido ya disputado.

