Las cuatro ligas más poderosas de Europa dieron un golpe directo a la cúpula del fútbol mundial. Premier League, LaLiga, la Serie A italiana y la Bundesliga alemana emitieron este jueves un comunicado conjunto en el que exigen una reforma en la FIFA, justo cuando Gianni Infantino busca asegurar su reelección como presidente del organismo de cara a 2027. El pronunciamiento, poco habitual por venir de las cuatro competiciones domésticas más influyentes del continente, se convierte en uno de los desafíos más serios a la gestión de Infantino desde que asumió el cargo en 2016.
Por qué las ligas piden una reforma en la fifa
El malestar de las principales ligas domésticas con la FIFA no nació de un día para otro. Desde la ampliación del Mundial de Clubes a 32 equipos, estrenada en Estados Unidos en el verano de 2025, clubes, sindicatos de jugadores y las propias ligas han denunciado repetidamente que el calendario internacional se volvió insostenible. La organización mundial de futbolistas, FIFPro, y el World Leagues Forum ya habían advertido en los últimos años sobre el riesgo de lesiones por sobrecarga y la falta de consulta real a quienes administran las competiciones domésticas antes de tomar decisiones sobre el formato del fútbol global.
El comunicado conjunto de Premier League, LaLiga, Serie A y Bundesliga apunta precisamente a esa falta de gobernanza compartida: piden mayor participación de las ligas en las decisiones que terminan afectando directamente sus calendarios, sus ingresos por televisión y la salud física de los futbolistas que emplean semana a semana. La presión llega en un momento sensible para Infantino, quien buscará un nuevo mandato en el congreso de la FIFA previsto para 2027 tras haber gobernado el organismo sin oposición seria desde 2016.
Qué implica para los grandes clubes y sus estrellas
La disputa no es solo administrativa: tiene consecuencias directas para los clubes y jugadores que siguen los aficionados dominicanos y latinoamericanos con más pasión. Equipos como Real Madrid, Barcelona, Manchester City o Bayern Múnich compiten al mismo tiempo en sus ligas domésticas, en la Champions League y, cada vez con más frecuencia, en torneos globales de la FIFA como el Mundial de Clubes. Ese cruce de competiciones ha disparado el número de partidos por temporada para figuras como Vinícius Júnior, Lamine Yamal o Erling Haaland, un desgaste que los cuerpos técnicos de esos equipos vienen señalando como factor de riesgo en las lesiones musculares que se han multiplicado en los últimos cursos.
Si la presión conjunta de las cuatro ligas más ricas de Europa logra sentar a la FIFA a negociar cambios de fondo, el impacto se sentiría en la planificación de las próximas temporadas: menos partidos de relleno, calendarios mejor coordinados entre competiciones domésticas e internacionales, y un mayor peso de las ligas en decisiones que hasta ahora tomaba casi en solitario el organismo que preside Infantino. De no haber respuesta, el conflicto podría escalar hacia acciones legales, un camino que FIFPro ya exploró en el pasado por la congestión del calendario.
DeportesDO seguirá de cerca cómo evoluciona este pulso de poder dentro del fútbol europeo, con toda la cobertura de fútbol en DeportesDO a medida que se conozcan más detalles sobre la respuesta de la FIFA y el proceso electoral rumbo a 2027.

