El veterano lanzador César Valdés llegó este fin de semana a Baseball City con un mensaje claro para los Tigres del Licey: se encuentra saludable, motivado y dispuesto a asumir cualquier rol que le pida el cuerpo técnico en la búsqueda de la corona 25 de la franquicia azul.
El derecho se reportó a los entrenamientos de pretemporada con la disposición de sumar su experiencia a un róster que combina veteranía y juventud, de cara a la campaña 2026-2027 de la LIDOM.
El rol de Valdés dentro de Tigres del Licey
«El rol mío es el que me pongan. Salir ahí a entregarme 100%, a darlo todo y en lo que me necesiten voy a estar ahí siempre», expresó Valdés, quien calificó como una bendición volver a vestir la camiseta azul esta temporada.
El pitcher también resaltó la cantidad de brazos jóvenes que integran el campamento liceísta y aseguró que los veteranos tienen la responsabilidad de guiarlos en este tramo de la preparación invernal.
«Estamos aquí para ayudarlos en lo que sea. Cualquier consejo, la experiencia de nosotros, a veces, para ayudarlos», agregó el lanzador, consciente del peso que representa ser referente dentro del clubhouse.
Un veterano con la mira puesta en la corona 25
Valdés no oculta que, cuando llegue el momento de colgar los spikes, le gustaría seguir ligado a la organización, esta vez desde el banco como coach. Por ahora, sin embargo, su prioridad está en el terreno de juego.
«Venimos con todo este año, aportar lo que podamos donde nos necesiten» y buscar «ese campeonato», afirmó el derecho, en referencia directa a la corona 25 que persigue la novena capitaleña.
La pretemporada de Tigres del Licey avanza con la incorporación gradual de piezas clave, en momentos en que la franquicia arma su rotación y su bullpen pensando en un calendario exigente. La experiencia de brazos como el de Valdés se perfila como un complemento importante para un cuerpo de lanzadores que buscará sostener el nivel competitivo del equipo azul durante toda la ronda regular.
Tigres del Licey arma su rotación pensando en octubre
El cuerpo técnico liceísta trabaja estos días en definir roles dentro del bullpen y la rotación abridora, en un campamento donde conviven jugadores de amplia trayectoria en la LIDOM con prospectos que buscan ganarse un puesto en el róster final antes del arranque de la ronda regular.
Esa mezcla de experiencia y juventud es, según los propios protagonistas, la clave para sostener el nivel competitivo que ha caracterizado a la organización azul en las últimas campañas, especialmente en una liga donde cada salida de bullpen puede definir el rumbo de una serie.
El conjunto liceísta, una de las franquicias más laureadas del béisbol dominicano, continuará puliendo detalles en Baseball City en las próximas semanas, con la mirada puesta en el arranque oficial de la temporada 2026-2027 de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana.
Para la afición azul, la pretemporada funciona como termómetro de lo que vendrá: cada entrenamiento y cada declaración de peloteros como Valdés alimentan la expectativa de la fanaticada de Tigres del Licey, que llega motivada a pelear de igual a igual rumbo a la ansiada corona 25.
