La exvoleibolista Gina Mambrú, exintegrante de las Reinas del Caribe, se sumó al voluntariado de los Juegos que sostiene la operación diaria de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, y destacó el compromiso de quienes decidieron regalar su tiempo para que la justa regional funcione sin contratiempos.
La medallista dominicana, que hoy cambió la cancha por un rol de apoyo dentro de la organización, resaltó que los voluntarios representan el espíritu de servicio que distingue a este evento deportivo regional.
El voluntariado de los Juegos, contado en primera persona
Mambrú compartió su experiencia con satisfacción y puso en palabras lo que, según ella, mueve a cientos de personas a inscribirse como voluntarias durante Santo Domingo 2026:
“Estoy muy feliz de participar en el voluntariado aquí en los Juegos Santo Domingo 2026 y me siento súper feliz porque el que está aquí es porque tiene un compromiso, tiene deseo de aportarle al país y lo hace de corazón, que ese es el voluntario que está aquí”, expresó la exvoleibolista.
De las canchas al trabajo detrás de escena
El paso de Mambrú por el deporte dominicano, sumado a su paso por las Reinas del Caribe, le da una perspectiva particular sobre lo que significa representar al país en un evento de esta magnitud, ahora desde un rol distinto al de competidora.
Esa mirada, dice, es justamente lo que valora en los cientos de voluntarios que ve trabajar a diario en las distintas sedes: personas que, sin subirse a un podio, también forman parte de la historia de estos Juegos.
Miles de manos detrás de cada medalla
El voluntariado constituye uno de los pilares de Santo Domingo 2026, con miles de hombres y mujeres apoyando la operación de las competencias y los servicios en las diferentes sedes repartidas por la capital dominicana.
Desde el traslado de delegaciones hasta la atención a periodistas y espectadores, pasando por el apoyo logístico dentro de cada instalación deportiva, este ejército de voluntarios trabaja lejos de los reflectores pero resulta indispensable para que cada final, cada ceremonia y cada jornada de competencia se desarrolle sin contratiempos.
Una tradición que crece con cada edición
Los Juegos Centroamericanos y del Caribe han apostado históricamente por el trabajo voluntario como parte esencial de su organización, y Santo Domingo 2026 no es la excepción. Testimonios como el de Gina Mambrú ayudan a visibilizar una labor que, aunque no aparece en el medallero, es parte fundamental del éxito de la justa regional para República Dominicana.
Para muchos dominicanos, vestir el uniforme de voluntario en Santo Domingo 2026 se ha convertido en otra manera de representar al país, tan válida como competir por una medalla. Esa combinación de orgullo nacional y trabajo silencioso es, precisamente, lo que Mambrú resume cuando habla del compromiso que observa a diario entre sus compañeros.
El programa de voluntariado seguirá activo durante el resto de los Juegos, acompañando cada jornada de competencias hasta la clausura, con la meta de dejar una experiencia positiva tanto en los atletas visitantes como en el público que asiste a las distintas sedes.
📸 Fotos e información base: Comité Organizador Santo Domingo 2026 — jcc2026.org

