El brazo derecho de Esmil Rogers fue la gran noticia para República Dominicana este sábado, cuando el equipo nacional selló el nocaut a Curazao por marcador de 11-1 en la segunda jornada del torneo de béisbol de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026. El veterano lanzador de las Estrellas Orientales encabezó la reacción dominicana tras la derrota inaugural ante Puerto Rico.
El as de las Estrellas se pone al frente
Rogers combinó su curva con una recta bien localizada para neutralizar una alineación agresiva de Curazao. El derecho, con recorrido en Grandes Ligas vistiendo camisetas como las de Colorado, Cleveland, Toronto, Yankees y San Diego, mostró por qué sigue siendo pieza clave cada invierno en la LIDOM.
El propio pitcher explicó que el cambio de rumbo del equipo se debió a la capacidad de reagruparse y volver a jugar con identidad propia. «Ayer no fue un día que esperábamos, pero hoy pudimos reencontrarnos todos los jugadores y dar lo mejor de nosotros. Eso es lo que nosotros sabemos hacer», afirmó Rogers.
Los Centroamericanos representan una vitrina distinta a la rutina larga de la pelota invernal dominicana, donde el objetivo final es la Serie del Caribe. Aquí cada partido funciona casi como una eliminatoria directa entre naciones, lo que eleva la presión sobre lanzadores como Rogers y bateadores acostumbrados a la exigencia de los playoffs invernales.
Del tropiezo ante Puerto Rico al nocaut a Curazao
La ofensiva dominicana también tuvo nombre propio. Diego Hernández, infielder de los Gigantes del Cibao, conectó el imparable que puso fin al partido por la regla del nocaut, y no dudó en atribuir el triunfo a la unidad mostrada por el equipo desde el primer inning.
Según Hernández, el grupo tomó la derrota del viernes como una lección y no como un tropiezo que los definiera. «Este es un torneo corto y aquí hay que ejecutar rápido. El juego de ayer fue una enseñanza para nosotros y hoy salimos a dar lo mejor; representar a la República Dominicana no tiene comparación, no es la misma química ni la misma vibra», expresó el infielder.
La conexión con la pelota de invierno
Tanto Rogers como Hernández forman parte del ecosistema de la LIDOM, donde cada temporada compiten franquicias como Águilas Cibaeñas, Tigres del Licey, Leones del Escogido, Estrellas Orientales, Gigantes del Cibao y Toros del Este. Ver a jugadores de la liga representando el escudo nacional en un evento multideportivo como los Centroamericanos añade un capítulo distinto a sus carreras.
Para Hernández, vestir por primera vez el uniforme nacional en un evento internacional representó una motivación diferente a cualquier otra que haya vivido en su carrera, según reconoció tras el partido.
Con la victoria, República Dominicana se reacomoda en la tabla del torneo de béisbol de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, dejando atrás el tropiezo inicial y confirmando que, cuando el brazo de Rogers está encendido, el equipo tiene con qué responder ante cualquier rival de la región.
📰 Fuente: LIDOM — lidom.com
