SANTO DOMINGO.- El dominicano Yeral Núñez le dio otra alegría al público local al colgarse el oro en los 400 metros con vallas del atletismo de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, con un tiempo de 48.30 segundos que dejó sin opciones a sus rivales regionales.
Una carrera dominada de principio a fin
Desde la salida, Núñez impuso un ritmo que sus contrincantes no pudieron seguir. Su marca de 48.30 le sacó más de un segundo de ventaja al salvadoreño Pablo Ibáñez, quien detuvo el cronómetro en 49.64 segundos para llevarse la medalla de plata.
El bronce fue para el mexicano Guillermo Campos, con un registro de 49.82 segundos, mientras que el jamaicano Romario Stewart se quedó a las puertas del podio con 49.87 segundos, apenas cinco centésimas por detrás del tercer lugar.
Así quedó el resto de la final
Completaron la tabla el también jamaicano Malik James, quinto con 50.25 segundos, y el martiniqueño Ludvy Vaillant, sexto con 51.64. La jornada no fue completa para todos: el puertorriqueño Diemmyx Ríos no logró terminar la carrera y el costarricense Gerald Drummond fue descalificado.
Los 400 metros con vallas figuran entre las pruebas más exigentes del atletismo de pista, pues combinan la velocidad pura de una vuelta completa al óvalo con la técnica y el ritmo necesarios para superar diez obstáculos sin perder fluidez. Ganar esa prueba exige tanto potencia como inteligencia de carrera, algo que Núñez demostró al mantener su zancada estable hasta el último metro.
Lo que significa este oro para República Dominicana
Cada medalla de atletismo tiene un valor especial para el país anfitrión. Ver a un dominicano subir a lo más alto del podio en su propia casa, delante de la afición que llena las gradas de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, es el tipo de momento que queda grabado en la memoria deportiva nacional.
El atletismo dominicano ha ido construyendo una base cada vez más competitiva en las pruebas de velocidad y vallas, disciplinas donde tradicionalmente el Caribe y Centroamérica producen a algunos de los mejores exponentes del continente. La actuación de Núñez se suma a esa tradición y llega en el peor momento para sus rivales: justo cuando República Dominicana necesita sumar oros de cara a la tabla general de medallero de estos Juegos.
Un torneo con casi un siglo de historia
Los Juegos Centroamericanos y del Caribe son una de las competencias multideportivas más longevas de la región, con ediciones que se remontan a 1926, y reúnen cada cuatro años a atletas de Centroamérica, el Caribe y México en decenas de disciplinas. Que Santo Domingo sea sede en esta edición eleva la exigencia para los anfitriones: competir en casa trae el aliento del público, pero también la presión de responder ante esa afición.
En ese contexto, oros como el de Núñez pesan doble. No solo suman puntos para el medallero dominicano, sino que además dejan una imagen que motiva a la cantera de atletas jóvenes que sueñan con representar algún día al país en una pista internacional.
La fiesta del atletismo continúa
Con este resultado, el atletismo de Santo Domingo 2026 sigue entregando emociones fuertes prueba tras prueba, y la delegación dominicana ya tiene un nuevo nombre propio para celebrar en las pistas: el de Yeral Núñez, campeón centroamericano y del Caribe en los 400 metros con vallas.

