El cubano José Pelier se quedó con el oro en canotaje de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, tras imponerse en la prueba individual masculina C1 de 1000 metros con un tiempo de 4:09.17, en una jornada disputada en el Centro de Remo y Canotaje de la Presa de Rincón, en Bonao.
Así se definió el oro en canotaje
Pelier dominó la prueba de principio a fin y llegó a la meta con más de seis segundos de ventaja sobre su escolta más cercano. La plata fue para el mexicano Guillermo Quirino, quien marcó 4:16.02, mientras que el colombiano Daniel Pacheco completó el podio con 4:20.10.
Detrás del trío de medallistas llegó el venezolano Reinaldo Argüello, cuarto con 4:27.74, y el guatemalteco Luis Carrera, quinto con 4:28.12. Ambos completaron un top cinco de altísimo nivel en una de las disciplinas más exigentes físicamente del programa de los Juegos.
Un dominicano en la final del canotaje
La representación anfitriona también tuvo su capítulo en esta final. El remero dominicano Bladimir García cruzó la meta en la sexta posición, con un registro de 4:46.06, sumando kilometraje de competencia internacional de cara a futuros ciclos olímpicos y panamericanos.
Para la República Dominicana, cada bote que llega a una final de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 tiene un valor especial: el país anfitrión no solo organiza, también compite de tú a tú contra potencias regionales del remo y el canotaje como Cuba, México y Colombia.
La Presa de Rincón, escenario de alto nivel
Las pruebas de canotaje y remo de Santo Domingo 2026 se desarrollan en la Presa de Rincón, en la provincia de Bonao, un espejo de agua que desde hace años sirve como sede de competencias náuticas nacionales e internacionales. La elección del lugar responde a sus condiciones de calma y a la infraestructura ya existente para regatas.
El canotaje de velocidad, disciplina en la que compitió Pelier, exige una combinación de fuerza explosiva y técnica de remada que lo convierte en uno de los deportes más completos del programa acuático de los Juegos. Cuba llega con tradición ganadora en esta modalidad dentro del ámbito centroamericano y caribeño.
Casi un siglo de historia regional
Los Juegos Centroamericanos y del Caribe nacieron en 1926, por lo que la edición de Santo Domingo 2026 llega prácticamente en el centenario de la cita multideportiva más antigua del área. En ese contexto, cada medalla —incluida la del canotaje disputado en Bonao— se suma a un capítulo histórico para la región.
El canotaje de velocidad, además, funciona como escaparate para procesos de clasificación hacia citas mayores como los Juegos Panamericanos y, eventualmente, los Juegos Olímpicos. Para federaciones como la cubana, la mexicana o la colombiana, este tipo de finales sirve para medir a sus palistas jóvenes frente al calendario internacional que se avecina.
Más medallas en juego en la recta final
Con este resultado, el medallero de Santo Domingo 2026 sigue moviéndose disciplina por disciplina, y el remo y el canotaje aportan varias preseas antes del cierre de los Juegos. Cada final disputada en Bonao suma al total regional y mantiene la atención del público dominicano sobre un deporte que no siempre está en el radar mediático, pero que exige años de preparación silenciosa.
La cita centroamericana y caribeña continúa dejando postales como esta: atletas de distintos países compartiendo el mismo espejo de agua, y un anfitrión —República Dominicana— que aprovecha cada final para medir su nivel frente al resto de la región en remo y canotaje.

