El orgullo de Jimmy Paredes quedó a flor de piel esta semana en Santo Domingo. El infielder de los Leones del Escogido aseguró que vestir el uniforme de la selección dominicana en los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 es, en sus propias palabras, un privilegio absoluto, sobre todo por hacerlo como anfitrión, en su propio patio: el Estadio Quisqueya Juan Marichal.
En declaraciones ofrecidas a las periodistas Paloma Almonte y Natacha Peña durante el programa de prejuego de TVT Canal 32, el veterano pelotero fue claro: el plantel dominicano llegó a este torneo con un solo objetivo, pelear por el oro frente a su propia gente.
«Es un orgullo, y más que estamos aquí en nuestro país. Es venir a dar todo por cada dominicano que estará haciendo cita aquí y en todo el país», expresó Paredes, quien no ocultó la emoción de representar a República Dominicana en un evento de esta magnitud, disputado estos días en la capital.
El orgullo de Jimmy Paredes en el Quisqueya
Para Paredes, jugar en el Quisqueya Juan Marichal tiene un peso especial que va más allá del uniforme nacional. Es, literalmente, su casa: el estadio donde milita cada invierno con el Escogido dentro de la pelota invernal dominicana.
«Es muy especial porque es mi estadio, ya lo conozco. Es muy emocionante para mí y creo que para todo el anfitrión dominicano. Vamos a dar el todo por el todo», agregó el infielder, quien conoce cada rincón del terreno donde ha construido buena parte de su carrera dentro de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana.
Esa familiaridad con el terreno, sumada a los años acumulados defendiendo los colores escarlata y a su recorrido previo en Grandes Ligas, convierten a Paredes en una pieza de experiencia dentro de un róster que combina veteranía y juventud de cara al reto de enfrentar a las otras potencias del área.
Química de clubhouse y aliento a la selección femenina
Paredes también aprovechó para destacar el ambiente dentro del clubhouse dominicano, uno de los activos que, según explicó, marca diferencia en instancias de alta presión como esta. Contó que el compañerismo y el buen humor predominan en el grupo, y mencionó a Michael De León (Licey) como uno de los más alegres del plantel.
El pelotero tampoco dejó pasar la oportunidad de reconocer el trabajo de la selección femenina de sóftbol dominicana, cuyo desempeño en estos Centroamericanos ha generado entusiasmo entre la fanaticada. «Las redes están explotando. Tremendo trabajo han hecho las muchachas y creo que con un poquito más de trabajo pueden dar muchos problemas internacionalmente», afirmó.
La rivalidad con Puerto Rico, a la vista
De cara al duelo frente a Puerto Rico, uno de los capítulos más calientes del béisbol caribeño, Paredes reiteró que el equipo dominicano está preparado para afrontar la histórica rivalidad con la máxima intensidad. «Vamos a dar el todo por el todo», concluyó.
El certamen se disputa en Santo Domingo con República Dominicana como anfitriona, un escenario que añade presión extra pero que, según los propios protagonistas, también funciona como motor. Para jugadores como Paredes, forjados año tras año en la exigencia de la LIDOM, la oportunidad de representar al país sin salir de casa es, sencillamente, irrepetible.
📰 Fuente: LIDOM — lidom.com
