El dominicano Jorge Polanco quiere volver a plantarse en la primera base de los Mets de Nueva York, la posición que se esperaba fuera suya desde que firmó un contrato de dos años y 40 millones de dólares. El infielder adelantó que la próxima semana retomará el trabajo defensivo en la inicial.
Polanco ha sido usado casi en exclusiva como bateador designado por molestias en el tobillo, y no trabaja de forma regular en la primera base desde que sufrió un contratiempo durante su asignación de rehabilitación en Ligas Menores. «Me siento mejor que cuando empecé a tomar rodados en la primera base durante los entrenamientos de primavera. Solo tengo que seguir trabajando y mantenerme positivo de que todo va a salir bien», aseguró el veterano.
Jorge Polanco, una carrera marcada por la versatilidad
Jorge Polanco debutó en Grandes Ligas con los Mellizos de Minnesota, franquicia con la que se consolidó como bateador de contacto y disputó varios Juegos de Estrellas a lo largo de su carrera. En el cuadro interior ha ocupado distintas posiciones, incluyendo segunda base y campo corto, y ahora suma la primera base a su repertorio defensivo, una versatilidad que los Mets valoraron al firmarlo como agente libre para reforzar tanto la ofensiva como el liderazgo dentro del clubhouse.
El interés de Nueva York en Polanco respondió a la necesidad de sumar un bate zurdo consistente y experiencia de postemporada, algo que el dominicano acumuló en sus años con Minnesota. Su adaptación a la primera base representa además una oportunidad de extender su carrera con menor desgaste físico que en posiciones de mayor exigencia defensiva.
Para una franquicia como los Mets, que compite cada temporada por un puesto en la postemporada de la Liga Nacional, contar con un jugador de la experiencia de Polanco en distintas posiciones del cuadro le da al cuerpo técnico flexibilidad a la hora de armar la alineación diaria, especialmente en tramos de la temporada donde las lesiones obligan a hacer ajustes constantes.
Soto descansa para llegar completo al viernes
La noticia de Polanco llegó el mismo día en que el mánager interino Andy Green decidió dar descanso total al jardinero Juan Soto, a quien ni siquiera consideró como bateador emergente. La idea es concederle 48 horas completas de recuperación tras su participación en el Juego de Estrellas.
Soto arrastra además molestias en la pantorrilla desde el primer partido tras la pausa del clásico de mitad de temporada. «La molestia no ha desaparecido por completo, pero no es algo que le impida jugar. Esperamos tenerlo de regreso el viernes», explicó Green.
Con dos piezas importantes buscando responder físicamente, los Mets confían en recuperar a Polanco en la inicial y a Soto en el jardín para reforzar su producción ofensiva de cara al tramo final de la temporada regular. Ambos peloteros son oriundos de Santo Domingo y representan una parte fundamental de la identidad ofensiva de un equipo que aspira a pelear por un puesto de postemporada, algo que la afición dominicana, muy pendiente también de la pelota invernal dominicana, sigue con particular atención.
El manejo cuidadoso de las cargas físicas de Polanco y Soto refleja también una tendencia cada vez más común en las Grandes Ligas: proteger a los jugadores clave con descansos preventivos durante el tramo más exigente del calendario, en lugar de esperar a que una molestia menor se convierta en una lesión de mayor gravedad. Para los Mets, mantener sanos a sus dos principales bates dominicanos de cara a agosto y septiembre es una prioridad declarada por el cuerpo técnico.
📰 Fuente: LIDOM — lidom.com
