El presidente de la Federación Dominicana de Béisbol, Juan Núñez, no escatimó elogios para el apoyo de la aficion dominicana que ha llenado las gradas durante los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026, certamen que el país organiza como anfitrión.
Durante el programa de postjuego de VTV Canal 32, el dirigente agradeció públicamente la respuesta del público y el esfuerzo organizativo detrás de cada jornada, resaltando que disputar el torneo en casa representa una experiencia especial para el béisbol nacional.
El apoyo de la aficion dominicana, motor del ambiente en el torneo
«Quiero agradecerle públicamente a todo el pueblo dominicano que ha venido a apoyar a su equipo y a los organizadores por prepararle al país estas cosas tan lindas que estamos viviendo», expresó Núñez, visiblemente satisfecho con el ambiente generado alrededor de la selección.
El dirigente puso el presente en perspectiva histórica al recordar la conquista de la medalla de oro en Mayagüez 2010, campaña en la que se desempeñaba como secretario general de la federación. Aquella experiencia, aseguró, sigue siendo un punto de referencia para la preparación del conjunto actual.
De Mayagüez 2010 a Santo Domingo 2026
«Esa experiencia del 2010 es lo que nos llevó a esta experiencia de hoy. Estamos haciendo todo el esfuerzo para que los muchachos se sientan bien y traer lo mejor de lo mejor al país», afirmó Núñez, antes de señalar que confía en que República Dominicana «pudiera estar en presencia de otro gran triunfo».
El comentario resume la filosofía detrás del proyecto: rodear a los peloteros de las mejores condiciones posibles y armar una nómina competitiva que combine talento joven con jugadores de experiencia, muchos de ellos forjados en la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana durante la pelota invernal.
Un fenómeno que trasciende el torneo
El respaldo masivo de las gradas dominicanas no es casualidad: la pasión por el béisbol en la isla se vive con la misma intensidad cada invierno, cuando equipos como las Águilas Cibaeñas, el Licey, el Escogido, las Estrellas Orientales, los Gigantes del Cibao y los Toros del Este llenan estadios en todo el país.
Esa cultura beisbolera, que también ha exportado talento de forma constante a las Grandes Ligas, es parte de lo que Núñez identifica como el verdadero motor detrás del ambiente que rodea a la selección en estos Juegos Centroamericanos y del Caribe. Para el dirigente, mantener ese vínculo entre afición y equipo nacional es tan importante como el resultado en el terreno.
No es la primera vez que un directivo dominicano insiste en esa idea: la conexión entre el aficionado de a pie y la pelota organizada ha sido, históricamente, uno de los grandes activos del béisbol nacional a la hora de competir en escenarios internacionales. Con la selección jugando en casa, esa relación se vuelve todavía más visible.
Núñez, además, dejó entrever que la federación seguirá trabajando de cara a los próximos compromisos del torneo con la misma filosofía que ha guiado la preparación hasta ahora: cuidar los detalles fuera del terreno para que el equipo pueda concentrarse únicamente en competir por la medalla.
📰 Fuente: LIDOM — lidom.com
