El dirigente dominicano Mike Guerrero escribió una nueva página en su carrera: se convirtió en el sexto mánager activo en alcanzar las 1500 victorias en Ligas Menores, luego de una remontada de infarto de los Shuckers de Biloxi (Milwaukee), que vencieron 11-9 en 10 entradas a los Clingstones de Columbus, Georgia, en la Liga Sureña Doble-A.
1500 victorias en Ligas Menores tras una remontada de infarto
Biloxi estaba abajo 9-3 entrando al noveno inning, pero deseó un ataque de ocho carreras sin respuesta entre el noveno y el décimo episodio para completar la hazaña. Mark Coley II fue la gran figura ofensiva con dos cuadrangulares, incluido uno de tres carreras que empató el juego en el noveno.
El batazo decisivo llegó en la parte alta de la décima entrada, cuando Marco Dinges conectó su primer jonrón en Doble-A, un vuelacercas de dos carreras que selló el triunfo y, con él, la victoria número 1,500 de Guerrero al frente de un dugout.
Un dominicano brilló en la ofensiva
El pelotero dominicano Jesús Madé, quien viste la camiseta del Licey en la pelota invernal dominicana, tuvo una noche destacada al irse de 4-3 con dos boletos, extendiendo a 16 juegos su racha embasándose. El outfielder Blake Burke también aportó cuatro imparables en el ataque de Biloxi.
En la lomita, el venezolano Edwin Jiménez se acreditó la victoria, mientras que Sam García cerró las puertas con su tercer salvamento de la temporada para completar una noche histórica.
Una marca reservada para muy pocos
Alcanzar las 1500 victorias como mánager es un hito reservado para muy pocos dentro de las Ligas Menores, un circuito conocido por la alta rotación de dirigentes y las exigencias de desarrollar prospectos año tras año. Guerrero se une a un grupo selecto de apenas seis mánagers activos que han cruzado esa barrera, testimonio de consistencia en un trabajo que rara vez recibe los reflectores que sí iluminan a las Grandes Ligas.
Nacido en Santo Domingo y con 58 años, Guerrero es una de las voces con más recorrido dentro del sistema de desarrollo de Grandes Ligas. Su trabajo formando talento dominicano, muchos de ellos ligados también a la pelota invernal dominicana, lo convierte en una referencia dentro del béisbol organizado.
La serie entre Biloxi y Columbus continúa este miércoles a las 6:06 p.m. en Synovus Park, con Jaron DeBerry (7-5, 4.48) como abridor de los Shuckers frente a Braden Scott (2-0, 3.97) por los Clingstones.
El caso de Guerrero es también un recordatorio del papel que juegan los dirigentes dominicanos dentro del engranaje de las Grandes Ligas. Lejos de los reflectores del roster de 26 jugadores, mánagers como él pasan años formando prospectos en ciudades pequeñas de Estados Unidos, muchas veces sin la certeza de que ese trabajo algún día sea reconocido más allá del clubhouse.
La cifra de 1,500 triunfos no solo habla de longevidad, sino de la capacidad de adaptarse a generaciones distintas de peloteros, sistemas organizacionales cambiantes y la presión constante de un negocio donde el resultado en el campo grande —las Grandes Ligas— es, al final, la meta de cada jugador que pasa por su dugout.
